4 de septiembre de 2009

Vaciamente concurrida


Y te cruzo a vos plaza, que también estas tan sola y tan vacía esta noche.
Es que te siento compañera, sin embargo te cruzo y te abandono
como muchas cosas que uno abandona a diario…
Como la risa espontánea en momentos de tristeza,
como el vino, cuando uno considera que ha bebido demasiado,
como la confianza en aquellas personas.
Así te dejo con tus añoranzas lisonjeras,
con la humedad entre tus paredes brumosas,
y me escapo de vos, pero también me escapo de mi,
porque a veces yo tampoco me entiendo,
porque yo a veces tampoco me conozco.
Pero hoy que me siento contenida,
por la noche tan fría,
creo que soy yo,
hoy más que nunca.

1 comentario:

Mirna dijo...

La imagen es propiedad de: reflexionesdiarias.wordpress.com/2007/12/